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Historias de madres

Estel, Alba y Andreu: del poliamor a la maternidad en tribu

La maternidad no tiene por qué vivirse en pareja. Hay quien decide afrontarla en solitario, pero los protagonistas de esta historia escogieron un modelo menos convencional: vivirla entre tres. Estel, Alba y Andreu se definen como una familia triparental, y de su poliamor -ellos prefieren hablar de “anarquismo relacional” o “no monogamias”- ha surgido una “polimaternidad” muy especial. En 13 meses han tenido dos hijos en común: un hijo biológico de Andreu y Alba, y otro de Andreu y Estel. En España no existe cobertura legal para casos como el suyo, pero ellos viven con normalidad una estructura familiar abierta: “Seguimos dispuestos a ampliar la tribu si alguien nos gusta lo suficiente”, aseguran.

Andreu (profesor de Secundaria, 35 años) y Alba (investigadora sobre cultura popular y profesora, de 33 años), llevaban 14 años de relación estable pero no monógama. Estel Brugulat (Barcelona, 1986) profesora de Secundaria y profesora de piano, había tenido una relación convencional con un chico durante 8 años. Aún no lo había probado, pero le interesaba el tema del poliamor. “Desde mi primera relación, que empezó a los 15 años, para mí no tenía sentido pensar que no estaríamos nunca con nadie más, por mucho que nos quisiéramos -recuerda Estel-. Por otro lado soy una persona curiosa, me interesan las personas que tienen formas de funcionar diferentes”.

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De izquierda a derecha, Estel, Andreu y Alba, que han convertido su relación no monogámica en una familia triparental con dos hijos biológicos

Estel conoció a Andreu en 2015 a través de un amigo común. La pareja estable de Andreu, Alba, estaba en esos momentos en Japón acabando el doctorado. En su primer encuentro, Estel y Andreu hablaron de filosofía y feminismo: no fue hasta su segunda cita, meses después, cuando saltaron chispas. “Yo estaba muy dudosa porqué había leído sobre poliamor y me parecía muy complicado todo -confiesa Estel-, pero la cena acabó con un beso y la noche juntos, y poco nos hemos separado desde entonces”. Corría el mes de octubre y Alba seguía en Japón, pero Andreu y Estel le explicaban todo a diario por Skype.

En diciembre, Alba volvió a España y la entonces pareja se convirtió en trieja. El amor dejó paso al poliamor, aunque ellos se sienten más cómodos con el concepto no-monogamias éticas. “Cuando llegó Alba hubo unos meses difíciles -reconoce Estel-: ella había estado dos años fuera, dejaba atrás amistades y estaba triste. Alba y yo nos tuvimos que conocer y superar dudas e inseguridades”.

 

Poliamor y embarazos simultáneos

Estel tenia claro desde muy joven que quería ser madre. “Andreu y yo hablamos de que nos gustaría tener niños desde el primer día -confiesa Estel-. Había que hablar con Alba, ya que nunca antes otra de sus relaciones había llegado al punto de plantear la posibilidad de compartir hijos. Cuando acordamos seguir adelante decidimos que se quedara embarazada Alba primero: es dos años mayor que yo y ya tenían pensado buscar embarazo cuando ella volviera de Japón. Yo también tenía muchas ganas u esperaba que Alba se quedase embarazada rápido para poder empezar a buscar cuanto antes: ¡No nos importaba que fueran muy seguidos!.”

 

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Alba, la primera de la relación en quedarse embarazada, con Odisseu, el hijo biológico que tiene con Andreu y cuya crianza comparte también Estel

 

En efecto, Alba y Andreu lograron el embarazo al primer intento, en octubre del 2016. Cuando en enero el triple screening salió bien, Estel y Andreu empezaron a buscar también embarazo. En marzo llegó el positivo de Estel pero perdió su bebé en la semana 10 de embarazo. “Alba lloró más que yo”, recuerda. Un mes después nació Odisseu, el hijo biológico de Alba y Andreu.

Mientras, Andreu y Estel volvieron a intentarlo: y este verano nació su hijo biológico en común: Otger. Ahora la trieja tiene, por tanto, dos niños (ambos hijos biológicos de Andreu, uno de Alba y uno de Estel) que se llevan sólo 13 meses entre sí. Practican el colecho: Alba duerme con su hijo biológico y Estel con el suyo. “Andreu, según el día”, explican. ¿Celos? “Pueden existir en determinados momentos -admite Estel-, pero hay que controlar la comunicación emocional, las ganas de que todo el mundo esté bien y de cuidarse mutuamente”.

 

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Alba y Estel amamantando a sus respectivos hijos biológicos, ambos fruto de su relación con Andreu, a la derecha en la imagen

Poliamor a cara descubierta

Saben que forman una familia atípica, pero no les preocupan las críticas. “Cuando los niños vayan a la guardería no tenemos intención de ocultar nada. Granollers, donde vivimos, es una ciudad pequeña y ya hay mucha gente que conoce nuestra familia. La gente reacciona bien, con curiosidad -asegura Estel-. Somos conscientes de que en el futuro algún compañero puede utilizar nuestro modelo de familia para hacérselo pasar mal a nuestros hijos, pero quien quiere hacer daño siempre encuentra la manera: ya tendremos las conversaciones necesarias con ellos para que sepan qué responder en esas situaciones”.

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Estel, Alba y Andreu no ocultan el tipo de relación que mantienen. En la imagen, paseando con sus hijos por su ciudad, Granollers (Barcelona)

 

¿Y en su propia familia? “A mi madre se lo fui contando todo desde el principio y me iba haciendo preguntas para asegurarse de que estaba bien, pero sabe que soy tozuda… a mi padre no le conté nada hasta un mes de que naciera Odisseu. El entorno profesional no me preocupa: no lo cuento de buenas a primeras si nadie me pregunta pero tampoco hago nada para esconderme, ¡de hecho hemos ido a la radio y a la tele!”.

 

El poliamor, sin cobertura legal

Alba y Andreu están casados, pero en España el poliamor no se contempla ni tiene ninguna cobertura legal. “Actualmente yo no soy ‘nada’ de Odisseu (el hijo biológico de Alba y Andreu) ni Alba es ‘nada’ de Otger (el hijo biológico de Estel y Andreu), aunque de forma simbólica nos hizo gracia poner el apellido de la otra como segundo nombre de los niños. Lo único que podríamos hacer para tener cobertura legal es casarnos Alba y yo, de forma que si le pasara algo a Andreu la custodia pasaría más rápido a la otra madre -explica Estel-. Los libros de familia parece que están en proceso de desaparecer, porque el entrelazamiento actual existente entre familias los ha dejado obsoletos”.

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Alba, Andreu y Estel, con una ilustración que les regalaron en una boda, y que representa su relación poliamorosa

 

De hecho, el libro de familia virtual de Estel, Alba y Andreu no ha hecho más que empezar, y es que la maternidad (doble) no ha cambiado ni un ápice su visión de las relaciones no monogámicas. “Seguimos estando abiertos a ampliar la tribu si alguien nos gusta lo suficiente”, aseguran.

 

PD.- Si te apetece leer más testimonio de estructuras familiares diferentes, quizá te interesa leer la historia de Daniela y Marta, pareja de lesbianas que cumplió en Barcelona su sueño de ser madres y que tras una polémica batalla legal convirtieron a su hijo en el primer bebé de dos madres italianas registrado en su país. Lee aquí la historia de  Daniela y Marta. Y si te interesa el tema del duelo perinatal quizá quieras leer  la historia de Cris, que tras 3 años luchando por quedarse embarazada perdió su primer bebé en la semana 38 de embarazo y que finalmente cumplió su sueño con un segundo tratamiento. Lee aquí la historia de Cris.

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10 Comments

  • Chantal

    A ver para cuando una mujer con dos maridos. Seguimos con lo mismo, machismo, un hombre con dos mujeres, nada nuevo a lo largo de la historia y en otras culturas. Lo verdaderamente novedoso será una chica con dos maridos, un hijo de cada uno, ellos cuidando al del otro y sin ningún tipo de celos. Pero eso sigue siendo más difícil.

    • Andreu

      Hola, Chantal.

      Me parece súper razonable tu preocupación; es verdad, hay machismo en todas partes y en el mundo de las no-monogamias también. ¡Quien se crea que las no monogamias son mágicas y especiales y lo arreglan todo, no sabe de lo que habla!

      Sin embargo, creo que sin querer también estás participando en estereotipos machistas.

      En primer lugar, al repetir el tópico de que el poliamor siempre son un hombre y varias mujeres sin informarte un al respecto, estás contribuyendo a invisibilizar los casos de mujeres que están con varios hombres, que en realidad son más o menos igual de comunes (¡y según algunas fuentes un poco más!). Hay incluso casos bastante famosos, como Manuela Carmena, Tilda Swinton o la filósofa Carrie Jenkins. Te invito, si no me crees, a que entres en contacto con algún grupo de interés relacionado (en Facebook, por ejemplo, Poliamor Catalunya tiene más de 2000 personas; ¡Alba es administradora, de hecho!) y preguntes por ahí. O puedes buscar estudios sobre el tema, que los hay (por ejemplo, un estudio hecho con datos de openminded.com mostró que dos terceras partes de las veces son la mujeres las que se plantean “abrir” relaciones monógamas). De hecho, en la entrevista hablamos más bien de maternidades, porque es el tema de la página, pero en realidad Alba mantiene, además de las que tiene conmigo y con Estel, varias relaciones sentimentales con hombres (con los que no comparte un proyecto de crianza).

      En segundo lugar, estás hablando de una relación entre tres personas como si fuera dos relaciones de a dos con el hombre en el centro. Es decir, me supones un papel más importante a mi e invisibilizas el hecho de que Alba y Estel tienen una relación también. Me pregunto por qué… ¿Las relaciones entre mujeres no te parecen igual de buenas?¿Es porque no comparten un hijo con genes de las dos? Ojalá dejáramos todos de asumir que los hombres deben estar en el centro de todo.

      En tercer lugar, aunque estoy de acuerdo que hay mucho que avanzar en estos temas, hablas como si los casos de hombres cuidando a hijos de otros hombres fueran completamente insólitos (¡y como si sólo se pudieran dar en relaciones no monógamas!). Eso es dejar de lado, por ejemplo, a todos los hombres que tienen relaciones importantes con los hijos de las relaciones anteriores de sus parejas. La no monogamia es bastante más común de lo que se piensa, y muchas veces incluye relaciones como las que describes, pero aún mucho más comunes son los divorcios y segundas y terceras parejas de las madres, y estas relaciones también suelen ser de cuidado.

      Yo creo que criticar el machismo (¡que lo hay en todas partes!) es importante, pero también es importante no dejarse llevar por un imaginario colectivo que muchas veces también es muy machista.

  • Ana

    Totalmente de acuerdo Chantal. Esto no es nada nuevo, en algunos países se le llama poligamia y ahora en España se llama poliamor. Que sí, que se entiende que todos los miembros en la relación tienen libertad para aportar nuevos miembros. Pero aun así, estoy de acuerdo con el comentario anterior: a ver cuando vemos a una mujer con dos hombres, un hijo de cada uno de ellos. Y ellos colechando con sus peques y ella eligiendo con quien le apetece dormir cada noche…

  • Alba

    Bueno lo de relacion entre ellas lo veo un poco forzado… según el texto, Andreu estaba con alba y cuando esta no estaba conoció a Estel. Así que no sé hasta que punto la relación entre ellas es voluntaria o ha sido un poco impuesta o forzada por Andreu… Bajo mi punto de vista sigue siendo lo mas parecido a un Harén, hombre con varias mujeres. Estaré encantada de leer las reacciones del chico cuando una de ellas aporte otro hombre a la familia.

  • Andreu

    Hola, Alba.

    Me parece un poco fuerte lo que dices de forzar, ¿no? ¡Y tanta obsesión con lo del harén! Nos lo han dicho ya varias veces. No sé por que a la gente le resulta tan fácil reducir a Estel y a Alba a una especie de concubinas sin capacidad de decisión propia. La relación es de ellas conmigo y también *entre ellas*, y yo no tengo ninguna importancia especial en el esquema de las cosas.
    Cuando yo conocí a Estel, Alba también tenia otras parejas, pero el proyecto de ser padres ha salido entre estas tres personas, sencillamente. Preguntar porque dos mujeres y un hombre en este caso viene a ser como preguntarle a cualquer persona monógama por qué sale con una persona y no con otra, o con una de otro género, o con dos. Pues no lo sé, las relaciones de todo tipo (amorosas, de amistad) salen sobre el terreno, no se las puede forzar en un esquema porque quede mejor. Nos entendemos y compartimos una visión de la crianza.
    De momento no hemos encontrado más personas que queramos añadir (y que quieran añadirse) a nuestro proyecto de crianza, y es algo que puede que suceda o no (¡a ver si ahora lo malo será que somos demasiado pocos!), pero por supuesto seria una decisión de todas, como lo ha sido lo que hemos hecho hasta ahora. Si lo que te gustaria saber es como llevo yo personalmente que Alba o Estel tengan relaciones con otros hombres… ¡pues ni tan mal, oye! Todo el mundo puede tener celos a veces, claro, pero las personas no somos propiedad de nadie.

  • Oriol

    Chantal y Ana, en la cultura tibetana tradicional el centro de la familia es la mujer. La casa es propiedad de la mujer y ahí cuida sus hijos, los cuales pueden ser de diversos hombres. La mujer es la que “escoge” el hombre con el que quiere estar cada noche. Y dónde viven los hombres? Con su madre. Por lo tanto hablamos de una poligamia centrada en la mujer. En culturas centroamericanas del lado pacífico es la mujer también quien hereda la casa, no el hombre como tradicionalmente era aquí.
    Vuestro razonamiento me parece planteado en negativo y poniendo en duda a Andreu (un harén, que Andreu las ha “forzado”,…). Planteadlo más en positivo y incentivad a vuestras amigas o vosotras mismas a probarlo a la inversa. Y si os sirve de inspiración la cultura tibetana, adelante.
    Sinó, la sensación que dais es la de un conservadurismo clásico escondido detrás de un falso feminismo.

  • alba

    Andreu, entiendo que no tengas problema en que Alba y Estel como comentas tengas relaciones con otros hombres, no lo llevas tan mal (solo faltaría que lo llevaras mal 😉 mi duda es que si una de ellas se enamorara de un hombre y dijera: quiero un hijo con este hombre y quiero q forme parte de mi tribu, como lo llevarías tu. He tenido parejas hombre y parejas mujeres y en mi corta experiencia, los hombres son mas intolerantes con otros hombres…

    • Andreu Ballús

      Bueno, Alba, entiendo lo que dices, pero piensa que ya con lo de Estel el planteamiento no era “¡Yo quiero esto! ¿Lo aceptas o no?”, sino más bien “Oye, ¿qué os parecería hacer esto todos juntos?”.
      Me refiero a que nadie debería imponer una relación a los demás, sino que tiene que ser algo que todas las partes vean claro. Como en una pareja monógama, claro, ¡todos los implicados deberían ver claro el proyecto! Si no, entonces sí que seria “forzar”. Hay opciones intermedias muy lógicas: mi relación puede tener un hijo de otra relación, sin que yo me considere el padre, como de hecho pasa en muchas familias (y aquí puede haber distintos grados de implicación).
      Así que depende. ¿Hay personas, hombres, a las que estaría feliz de añadir a un proyecto como el que tenemos si todos estuviéramos de acuerdo? Sí, claro. ¿Estas decisiones las puede tomar alguno de los tres unilateralmente (sea, añadir a otro hombre o a otra mujer)? No, claro. En fin, que la situación sería la misma que cuando decidimos ser tres: ¿estamos todos de acuerdo?¿Creemos que será lo mejor para todos, y en especial para les niñes?
      Hay muchos hombres intolerantes con otros hombres, eso es muy cierto. Eso no permite asumir nada sobre nosotros, y tampoco creo que haya nada en la entrevista que indique que tenemos una relación desigual en la que yo pueda decidir en condiciones diferentes que Alba o Estel. Ojo, que procuparse por si hay machismo en las no monogamias me parece súper lógico (y acertado, porque lo hay); pero de ahí a suponer cosas sobre esta relación en concreto… No sé, hay también hay muchos señores con pelo, pero yo, por desgracia, soy calvo.

  • alba

    Quiero puntualizar que en mi comentario donde digo forzado, me refiero a que ellas dos no se conocían, quizas si no hubiera sido por Andreu ni siquiera se hubieran sentido atraidas la una por la otra…
    Por otro lado me parece genial vuestra relación si sois felices es lo importante =) … lo único q bajo mi punto de vista, se plantea como algo novedoso (maternidad en tribu) y es algo q en muchas culturas y desde hace muchos años se ha hecho, un hombre diversas mujeres que conviven, engendran y crian a los hijos conjuntamente de este hombre…

  • Iván

    Muchas gracias por compartir vuestra historia. Me hace mucha ilusión ver que estos modelos están empezando a funcionar en la práctica, y os deseo que os salga de la mejor manera posible. Yo mismo tengo diversas relaciones afectivas con varias personas, y con una de ellas nos estamos planteando tener hijes a medio plazo, y por supuesto que queremos hacerlo según los mismos valores y esquemas que parecéis abrazar. Y abrazos son lo que os mando yo 🙂

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